ASOCIACION DE VECINOS DE SOLVEIRA - OURENSE

EL ENCANTO DEL RURAL
   INICIO      Breve Historia de Solveira
 
SOLVEIRA DE PADERNE
CONCELLO DE PADERNE - OURENSE
AA.VV DE SOLVEIRA
 
 

BREVE HISTORIA DE SOLVEIRA


 

SOLVEIRA LE ABRE SUS PUERTAS

Horno antes de Restauración

CAPITULOS

 PROLOGO

SOLVEIRA DE BELMONTE

 CARBALLO DE SAN ANTONIO

 CAPILLA DE SANTA BARBARA

IGLESIA DE SAN SALVADOR
 
RETABLO MAYOR

 CASA FREAGUNDIA

 DIESTRO Y HUERTA

 ENTERRAMIENTOS


PROLOGO

Queremos plasmar en este relato, casi literalmente, lo que Celestina Tesouro Quintas y su hija Balbina Gil Tesouro,  nos contaron en un ambiente distendido y cordial. La vitalidad de Celestina es manifiesta y  a sus 92 años puede contarnos a todos lo que ella vivió y sus antepasados le contaron, para que nuestra generación pueda seguir trasmitiendo y completando aquello que conocemos de  la historia de Solveira de Belmonte. Sin su inestimable ayuda no hubiera sido posible partir de estos breves apuntes de nuestra historia real.

Pretendemos con ello, que no se olvide todo aquello que, durante siglos, fueron transmitiendo de abuelos a nietos y de  padres a hijos. En la actualidad, caminamos demasiado deprisa por la vida, y nos falta el tiempo que antes dedicaban nuestros antepasados a narrar, con orgullo, todo aquello que les  había sucedido hacía muchos años y formaba parte de sus vivencias.

Tiene nuestro pueblo un pasado a tener presente. El futuro está cimentado en el pasado, y ese pasado, en Solveira, comienza con el Rey Bermudo, que se calcula que en el siglo XI, y posteriormente con los Condes de Belmonte, cuyo título nobiliario dio  nombre a la parroquia de Solveira como Solveira de Belmonte.

CAPÍTULO I

EL PUEBLO DE SOLVEIRA

La parroquia de Solveira de Belmonte pertenece al Ayuntamiento de Paderne de Allariz y se encuentra situada a una distancia aproximada de  9 Kms. de Ourense siguiendo la carretera OU – 101, Ourense – Maceda. Soporta una altitud aproximada de 460 mts. sobre el nivel del mar, con una población cercana a las 140 familias. Celebra su feria mensual los días 13 de cada mes.

Dispone de todos los servicios básicos, entre otros, agua de traída, luz, alcantarillado y teléfono (zona urbana). Como dato anecdótico podemos citar la llegada de la luz eléctrica en el año 1956 y el teléfono en el año 1975. A escasa distancia del centro urbano podemos encontrar un amplio conjunto de Hoteles, Restaurantes, Bares y Pensiones.

CENTROS DE INTERES

 LÚDICO – DEPORTIVO

  • Complejo Polideportivo de Monterrey – Distancia aproximada 2 Kms.

  • Pabellón Deportivo del Ayuntamiento de Paderne.

  • Campo de fútbol del Ayuntamiento de Paderne.

  • Sala de Informática-Internet (gratuito) del Ayuntamiento de Paderne.

  • Cuidado entorno Rural.

  • Villas cercanas de interés turístico:

    • Allariz – Distancia aprox. 14 Kms.

    • Maceda – Distancia aprox. 11 Kms.

EMPRESARIAL

  • Polígono Industrial de San Ciprian.

  • .Distancia aproximada 1 Kms.

  • Polígona Industrial de Monterrey. Distancia aproximada 2 Kms.

  • Polígona Empresarial Barreiros.

  • Distancia aproximada 10 Kms.

DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA (Datos del Inorde).

 El Ayuntamiento de Paderne de Allariz presenta dos unidades morfológicas diferenciadas. Una parte irregular y montañosa (sobre 500mts.) que recorre de Norte a Sur el extremo oriental y que se materializa en cotas como Viudiza (790), Corga (707) o Castro (664), que crean un muro orográfico erosionado que separa al Ayuntamiento de la comarca de Maceda.

A partir de este punto el terreno desciende en desniveles suaves a lo largo de la mitad Occidental, configurando un paisaje que ronda los 400 mts de altitud y que se integra plenamente en la depresión Orensana. Posee una red fluvial que está formada por el río Gaiola (emisario del Loña y Barbaña), que canaliza sus aguas al Miño. Que nace en las elevaciones.

CAPÍTULO II

CARBALLO DE SAN ANTONIO

El Carballo de San Antonio es un árbol emblemático para el pueblo de Solveira. Esta situado en la parte alta del citado pueblo. Sus Bellotas eran la base para la alimentación do Porco de San Antonio, que era cuidado por los vecinos por temporadas en sus haciendas y subastado en el mes de enero. Con el dinero recaudado se organizaban los festejos.

El centenario Carballo de San Antonio, por su antigüedad e historia fue escogido como Logotipo de la Asociación de Vecinos de Solveira.

CAPÍTULO III

CAPILLA DE SANTA BÁRBARA

La Capilla de Santa Bárbara Pertenecía al Condado de los Condes de Belmonte que fue donada al pueblo de Solveira hace más de doscientos años.

Estaba situada en el interior de la finca, residencia de los citados Condes de Belmonte, que hoy conocemos como Horta do Cura, adquirida al Obispado de Ourense, por los Vecinos de Solveira, en el año 1994 y dedicada, en la actualidad, a zona de esparcimiento y recreo para del pueblo de Solveira de Belmonte. En la misma se encuentran diversas construcciones recientes, con cometido específico, de uso vecinal,

Era, la Capilla de Santa Bárbara, de estilo  Románico y de la cual se conserva casi, si apenas modificación, todo su interior, que no es otro que la sacristía  actual de nuestra Iglesia.

Podemos apreciar en la pequeña ventana que da al este el arco de medio punto en la parte interior, no así en su parte exterior, donde se observa que fue modificada toda la pared.

En la fachada opuesta otro arco de medio punto era la entrada de la capilla. Se puede ver cuando se desmontó el retablo Mayor, para su restauración (mayo 2004),  como la entrada está tapiada con piedras Tenía un alpendre delante de este arco, soportado por las paredes de la fachada principal en un extremo y en el otro por al menos dos columnas. Detrás del citado Retablo Mayor se pueden apreciar los hundimientos en las piedras donde entraban los pontones de madera. Posteriormente se añade la puerta que une la sacristía y la iglesia actual. Cuenta asimismo con otra puerta tapiada, en cuya parte interior se construyo una lacena.

De características similares, a la capilla de Santa Bárbara, existe otra en el Ayuntamiento de Paderne  y que se conserva en la  actualidad por lo que se sospecha que su construcción pudo ser dirigida por la misma persona.

Tenía la capilla, una campana que, según cuentan los más ancianos del lugar, cuando había tormentas la tocaban, y con su sonido cesaban los truenos. El  sonido era agradable y diferente dependiendo de la climatología del día, Parece ser que fue fundida y utilizada para realizar las actuales campanas de nuestra iglesia.

CAPITULO IV

IGLESIA "SAN SALVADOR"-SOLVEIRA DE  BELMONTE

La actual Iglesia de San Salvador de Solveira de Belmonte, terminó de construirse en el año 1798 siendo el párroco Rvd. D. Domingo Antonio Quinteiro.

Para su construcción se emplearon las piedras de de una cantera que había en la zona del pueblo de Solveira denominado el Prado

Según testimonios las piedras grandes eran carretadas en carros de vacas por los hombres y las más pequeñas, para el interior, en cestos que traían en la cabeza las mujeres del pueblo,

El párroco permitió que los trabajos de carretear las piedras se hicieran en domingo aunque fuera el d dedicado al Señor, ya que durante la semana los vecinos tenían que dedicarse  sus labores propias, por lo general del campo.

En la GUÍA EVEREST encontramos una referencia a nuestra Iglesia

Iglesia  barroca, muy típica del rural gallego con sencilla fachada. La puerta principal  está decorada con unas molduras que la circundan, con unos quiebros geométricos  en las esquinas. En el centro del dintel  de la puerta tenemos una concha de bivalo abierta.  Esta puerta principal está  flanqueada por dos pilastras adosadas, puramente ornamentales. Sobre las columnas un friso liso, en cuya parte central se inscribe un frontón curvo, encima del cual se abre una ventana en la que está escrita la fecha de construcción: 1789. En el interior del frontón  tenemos una hornacina, decorada con molduras en espiral que la circunda, y que son uno de sus principales elementos ornamentales. Los extremos elípticos, se rematan con pináculos a modo de floreros que, además de decorar, dan un empuje vertical a la fachada.

En la parte central, y siguiendo el eje de la puerta, se alza la espadaña de dos cuerpos.

El cimborio destaca en altura por su peculiar tejado a cuatro aguas, con un pináculo de bolas en la cima donde se juntan las aguas. El interior, de una sola nave, es mucho más interesante que el exterior. Aún conserva la cubierta de madera y el suelo de piedra. La bóveda es de cañón corrido, con arcos de medio punto. Posee tribuna, también de madera, menos las columnas que sostienen su peso que son de piedra.

El retablo central está dedicado al Salvador, y conviene destacar una talla, muy hermosa, con un estilo barroco rustico, que corona el retablo y que representa a cristo en Majestad.

Son de destacar en el mismo retablo la parte central y que alberga el sagrario, donde en su interior podemos observar al Padre Eterno rodeado de angelillos, con el fondo en oro y grabado con punzón. El frontal del altar es una pieza entera en castaño y con policromías de oro y plata que lo convierten en una pieza única en Galicia.

  Los altares laterales, embutidos y en sendas hornacinas tenemos las imágenes de la Virgen del carmen y San Benito.

El interior de la iglesia tiene el suelo en piedra que se conserva. Se hacían, en el mismo, enterramientos y cuando se realizaba alguno, los días siguientes, según cuentan, se podía localizar el lugar donde se había realizado, siempre quedaba tierra.

El primer enterramiento que se hizo fuera del interior de la iglesia fue el de un vecino conocido como el Carta falsa, que se llamaba en realidad Francisco. Había llegado de tierras de ultramar y traía dinero. Los representantes de la iglesia eran enterrados debajo de la lámpara de aceite.

El retablo mayor (recientemente restaurado mayo 2004), fue comprado hecho y pertenecía a otra iglesia. Se desconoce el lugar exacto, pero si cuentan que era de una iglesia de la carretera de Vigo y cerca de la ciudad. Hubo que adaptarlo  a la fachada donde esta colocado pues tapaba en parte la puerta de la sacristía.

Está dedicado a San Salvador y del mismo falta una imagen de la Virgen del Rosario, que desapareció en el año 1975. Tiene en el centro una pintura de la Virgen y Mª Magdalena así como una imagen de Cristo en la Cruz

El citado retablo mayor era deseo de un Obispo que fuera trasladado para otra iglesia que no se conoce su ubicación, pero la fuerte oposición de los vecinos lo impidió.

El calvario, en la parte central, estaba permanentemente tapado con cortinas que solamente se abrían cuando se iniciaba una ceremonia.

En épocas, relativamente recientes, comienza la decadencia. Desaparece parte del patrimonio entre el que se encuentra una amplia biblioteca con que contaba la iglesia, así como su archivo. En estas mismas fechas se coloca, en el centro de la nave, un túmulo para depositar los finados el día del entierro.

Conservan las paredes exteriores de la iglesia unas cruces que representan las catorce cruces del vía crucis.

En una época reciente, anterior a la citada restauración del Retablo Mayor, se remodela la techumbre e interior de la Iglesia con instalación de calefacción y alarma, instalando también la iluminación exterior. En la fachada principal se colocó la imagen de San salvador en piedra, obra de los escultores de Piedras Lalin.

Posteriormente, año 2005, se restauran totalmente los Retablos laterales dedicados a la Virgen del Carmen y San Benito, así como, a su vez, diversas Imágenes. Se acomete, en el mismo año, 2005, el acondicionado y remodelación, en su totalidad, de la instalación eléctrica actual, completando, la misma, con iluminación interior. Y la sustitución del equipo de amplificación del equipo de amplificación y sonido.

CAPITULO V

RETABLO MAYOR IGLESIA SOLVEIRA DE  BELMONTE  RESTAURACIÓN

En  mayo de 2004 se procedió a la restauración del Retablo Mayor de la Iglesia de Solveira de Belmonte por la empresa Alquimia Restauración S.L.L. de cuyo informe extraemos los datos aportados.

El Retablo es de estilo o tipología de transición al Neoclásico. Está realizado en madera de Castaño policromada. Trazado sobre plante recta consta un único cuerpo de tres calles, siendo la central la más alta. Las calles laterales delimitadas por pilastras jalonan el que sería el primer piso del retablo con sendas casillas de estructura adintelada rematadas en arco de medio punto que acogen apoyadas sobre amplias mensuras las representaciones del Sagrado Corazón de Jesús a la derecha y la virgen de Fátima a la izquierda. En el segundo piso, en otras dos casillas, rematadas en arco lobulado y apoyadas también sobre mensuras  se encuentran las tallas de San Roque a la derecha y la Virgen de la Ascensión a la izquierda.

La calle central, más ancha, acoge, en primer término, el expositor y la custodia. Sobre estos elementos se encuentra la imagen presidencial del retablo, una talla de Cristo Crucificado al que una gran tabla policromada le sirve de fondo, completando el contenido iconográfico del pasaje de la Crucifixión. Esta hornacina-casilla está rematada por un gran doselete o chambrana.

El sentido de verticalidad preside la obra dándonos una sensación de equilibrio inestable. Las pilastras, que parecen estirarse, subrayan este verticalismo dando la sensación de desaparecer la horizontalidad. La naturalidad de las formas parecen haber sido copiadas de la naturaleza que nos rodea. Los arcos, apuntados y lobulados, presiden toda la construcción.

Las tres calles rematan en forma de tejado a dos aguas, huyendo de las formas clásicas y ayudando al sentido de verticalidad. Los capiteles son indicados por pequeñas molduras y hojas de acanto.

En la decoración cabe destacar que es un retablo limpio de labores de talla, si lo comparamos con tipologías Barrocas, primando el sentido arquitectónico. Esta decoración huye del aspecto geométrico y se muestra a través de relieves con motivos naturales.

Al comienzo de la restauración el Retablo se encuentra en un estado de conservación que pasamos a sintetizar.

Se observa un gran desajuste estructural caracterizado por un desplazamiento hacia debajo de la calle lateral derecha del retablo, debido a la pérdida de funcionalidad del dintel de madera, que partiendo de la estructura y encastrado en paramento lateral le sirve de elemento sustentante. La pérdida de funcionalidad de este elemento sustentante dio lugar a otros desajustes como se percibe en una de las pilastras de la calle mencionada, provocando su desplazamiento y pérdida y desajuste de molduras. Es de señalar también el ataque xilófago en zonas determinadas y localizadas.

El ataque producido por los anóbidos actúa en una doble dirección, siendo no solo un factor de alteración directo de la obra sino también un catalizador de potros deterioros. El debilitamiento general de la madera ayuda al deterioro por la presencia  de elementos metálicos y continuas variaciones de valores termohidrométricos. Las citaciones en forma de hidróxidos son también factores de degradación a considerar.

Se hacen patentes las pérdidas volumétricas en motivos tales como cornisas y voladizos.

Con referencia a la policromía se observan zonas de repinte así como otras con deterioros en forma de pulvuréncias y pérdidas. Los altos valores de humedad relativa en la vida del retablo pudieron ser factores determinantes de este tipo de alteraciones. Altos porcentajes de humedad relativa también afectarían disolviendo el aglutinante utilizado en las capas de preparación, posiblemente cola animal. Otras perdidas de policromías son de carácter antrópico ligadas directamente a manipulaciones humanas. A su vez la humedad podría ser el factor causante de numerosas pérdidas de oro en el retablo.

Comenzados los trabajos de restauración se comprobó la existencia de la antigua puerta del Sagrario, que se encontraba en la Sacristía. La citada puerta presentaba un excelente estado de conservación, con una representación, en forma de bajo relieve, de una escena de la Pasión de Cristo hedí impresionante factura técnica, aunque se encontraba repintada en su superficie. Eliminado el repinte se comprueba la existencia de una rica policromía subyacente, no solo en cuanto al color sino también al delicado trabajo de estofado y esgrafiado. En la extracción del Sagrario metálico, encastrado en el original, se constato el buen estado de conservación de las paredes doradas de este último, así como la aparición en una de  ellas, la pared paralela a la puerta, de una pintura de gran calidad en cuanto a técnica y ejecución. La pintura representa a Dios Todopoderoso bajo el cual hay tres Ángeles. Con la limpieza se comprobó su rica policromía y el impresionante trabajo del oro en el que prima la técnica del estofado.

En la hornacina que preside el ático se encuentra la bella imagen del Padre Eterno te impresionante factura técnica y estética, que presentaba repintada toda su superficie. En su restauración se pudo comprobar la subyacente policromía de calidad y una amplia zona de ricos dorados en toda la talla, que se corresponde con el manto.

Se pudo constatar le belleza y policromía así como la gran calidad en cuanto a técnica y ejecución de una talla que se encuentra en la parte baja del retablo, realizada en una sola pieza.

CAPITULO VI

CASA FREAGUNDIA

El primer morador de la casa Freegundia, conocida como casa rectoral fue el Rey Bermudo (Vermudus Rex).

Se tiene constancia, según reseña de Pedro Duro, en el libro de la Catedral de Ourense, de que en el año 1175, el 21 de octubre Fernando y Diego Fernández, venden a Pedro Yánez de Vilanova la heredad de Freegundia en la villa de Solveira (SORRUARIA).

En el año 1194, el 25 de julio el obispo D. Alfonso y Cabildo venden al Deán Fernando la cuarta porte de un casal que tenía el  Hospital de la Trinidad en Solveira, en el lugar llamado Casa Freegundia, por 80 sueldos turoneses, que depositaron en el Tesoro de la Iglesia, para comprar otra  heredad  más útil al Hospital. Consiente el sacerdote Pedro.

En el año 1307, el 17 de noviembre, Juan Pérez de Solveira, morador de Freegundia, vende al Maestro Juan de Solveira una heredad en Solveira, que tenía aforada por tercia  del arcediano Pedro Yánez, por 125 mrs.

En el año 1500 la casa y todas las fincas que la circundan, pertenecían a los nobles Condes de Belmonte,  tenemos constancia de que en dicho año vivía en la casa Doña Inés Pérez de Belmonte.

De todas las edificaciones que formaban parte del conjunto se conserven restauradas tres, parte de la vivienda de los criados de propiedad particular, el usado como almacén por la Asociación de Vecinos de Solveira de Belmonte y otras construcciones de usos múltiples de propiedad vecinal.

 Según referencias de Doña Olga Gallego Domínguez y D. Francisco Fariña Busto.

Inés Pérez de Belmonte falleció en 1597. Fueron otras generaciones de la saga de los Nobles Condes de Belmonte que con  paso del tiempo donan todas sus propiedades, incluida la capilla de santa Bárbara a la Iglesia y al pueblo de Solveira.

 La casa Estaba situada en el interior de la finca, residencia de los citados Condes de Belmonte, que conocemos actualmente como Horta do Cura.Tenía troneras para la vigilancia y en los bajos de la casa se encontraban unas mazmorras y una sala de torturas. Era toda de piedra incluso el techo.

En su interior un gran patio en el centro y dos portalones, uno que daba al camino y el otro a la finca. En la parte del camino había una pequeña puerta que daba a la casa de los sirvientes con un pasillo por el medio de las dos casa. La casa de los criados es en la actualidad la casa de Celestina Tesouro, que fue ampliada en parte hacia la casa rectoral.

La puerta que daba al camino se llamaba puerta carral, por ser un gran  portalón por donde entraban los carros.

La casa contaba a su alrededor con unos desagües hechos en piedra que desembocaban en la finca situada enfrente.

CAPITULO VII

DIESTROS Y HUERTA

La finca denominada actualmente Horta do Cura y los diestros eran muy extensos y comprendían lo que en nuestros días denominamos huerta y las fincas que están a ambos lados de la carretera principal del pueblo de Solveira de Belmonte así como el solar en el que se asienta en la actualidad la escuela y también las fincas de su parte posterior.

La antigua escuela era amplia. El edificio era en piedra y tenía un amplio y patio delante de la misma, que en la actualidad se denomina Plaza de la Iglesia. Había vivienda para los maestros, en cantería y madera de castaño.

Cuentan que el Condado poseía, en el pueblo, mas fincas, aparte de las mencionadas,

La referida Horta do Cura se remodeló recientemente para uso lúdico-deportivo de los vecinos de Solveira de Belmonte. En la misma se encuentran varias construcciones recientes de uso y propiedad vecinal. Se han colocado un crucero y la Imagen de San salvador en un pedestal.

CAPITULO VIII

ENTERRAMIENTOS

Los entierros de la época, estaban marcados, en su amplia mayoría, por la riqueza del fallecido.

Si el difunto era adinerado, habría dejado en su testamento el número de curas que deberían de asistir al sepelio. En el mismo documento figuraban el pan que tenía que repartirse entre los pobres y al año de su fallecimiento como tendría que ser la misa de aniversario.

Todos los enseras de la casa también quedaban repartidos entre sus herederos y por supuesto, que era norma,  todos los familiares mas allegados y las personas que habían colaborado en el enterramiento, al finalizar el mismo, celebraran una comida en la casa del difunto.
 
VOLVER HISTORIA DE SOLVEIRA